A pie de calle se tiene un falso concepto de los videntes pues se suelen relacionar con tarotistas y cartomantes sin saber que hay un concepto erróneo y un desconocimiento abrupto sobre ello.

El cartomante no tiene nada que ver, el clarividente sin cartas es aquel que desarrolla una capacidad innata no precisando de elementos de apoyo como pudiera ser el mazo del tarot aunque, en honor a la verdad, la unión de ambos sería lo ideal en la perfección de la predicción que se realiza al consultante.

Maruja Vidente

El que nace con el don de la videncia tiene que poder discriminar entre sus deseos y sus visiones, tiene que aprender a manejarse con equidad y a desarrollar una ética que pueda hacerle decidir con justicia qué es lo que cuenta y qué no, de aquello que ve.

La videncia natural es un destino y también una vocación. El vidente no puede reusarse, aunque lo quiera, las imágenes y la sensación precognositiva lo va a perseguir, así que debe educarse para servir a la humanidad.

Hay muchas facetas en las capacidad del ser humano y que pueden ser tan variadas como poseer el don de la telepatía, clarividencia, precognición o retrocognición y que no todas las personas gozan de los cuatro tipos, sólo en contados casos se es totalmente así, cuando una de estas personas pone ese conjunto de dones al servicio de las personas es una suerte para ellas.

Dentro de la videncia –o clarividencia- encontramos también la videncia precognitiva por la que se acceden a sucesos que ocurrirán en un futuro y que se puede anticipar la persona siempre y cuando tenga conocimiento de ellos. Los clarividentes sin cartas son capaces de ello.

La videncia táctil o psicométrica es la percepción de imágenes y sensaciones cuando se está en contacto con un objeto, con sólo tocarlo la persona ya tiene un conocimiento exacto y perfecto de la persona, pueden existir lagunas en la visión pero, en cualquier caso, será bastante correcta. El clarividente sin cartas es capaz de ello.

Otro tipo de videncia es la llamada criptoscópica, esto es la capacidad que tiene la persona de ver más allá de lo físico, todo ello implica el poder desplazarse mentalmente a  lugares lejanos y poder visualizar situaciones que ni el consultante sabe. El clarividente puede acceder a esos sucesos lejanos incluso a tiempo real, en el momento presente.

La  Videncia sensorial es aquella que hace ver al clarividente sin carta situaciones a través de uno de los sentidos que posee el ser humano, generalmente el oído o el tacto, ello provoca un estímulo que le puede provocar las visiones.

Hay muchas personas que poseen la capacidad de la videncia involuntaria, es decir: se puede tener el don de la videncia como si fueran flashes del futuro pero incontrolados por la persona. El clarividente sin cartas domina perfectamente su capacidad.

Videntes sin gabinete

En todo el trabajo y ayuda que desarrolla el vidente por las personas es conveniente indicar que no siempre es posible la clarividencia y que va a estar directamente relacionado con el lugar en el que se encuentra.

Un lugar o entorno ruidoso que no facilite la concentración y el desarrollo de la capacidad extrasensorial de la persona hará que el acierto sea menor en su predicción, el vidente sin gabinete es lo recomendado cuando lo que está en juego es su futuro.

Cuando se dice gabinete se entiende como el lugar de trabajo, el gabinete puede ser un entorno de trabajo donde existen unos cajones donde hay más personas realizando predicciones telefónicas a las personas y donde, por norma, el vidente jamás se concentraría y realizaría una predicción correcta.

El vaticinio acertado es aquel que el vidente lo realiza sin gabinete, desde su hogar y ofreciendo todo su potencial al consultante.

Las cartas del Tarot y las videntes sin Cartas

Cuando hablamos de videncia y del futuro hay dos tipos de lecturas: aquella que se realiza sólo recurriendo a la capacidad del clarividente o con el apoyo de un elemento externo como bien pudiera ser luna tirada de cartas.

El perfecto equilibrio entre las cartas del tarot y las videntes darán como resultado la visualización correcta del futuro pues es un elemento de apoyo que, en muchas ocasiones, puede servir de hilo o pista para el vidente con toda la carga simbólica y orientativa que se manifiestan en las mismas.

En el tarot, en las figuras, en El Carro, La Muerte, La Rueda de la Fortuna y todas las que forman el grupo de arcanos mayores está el rastro venidero de la persona que unido a la facultad de la clarividencia hará de la lectura buena y fiable, de confianza.

Tarot y videncia de verdad

Muchos son los llamados y pocos los elegidos para poder leer el tarot o desarrollar correctamente el donde la videncia.

Sólo el tarot y la videncia de verdad pueden guiar a la persona en la dirección correcta en la que se percibe necesaria la ayuda y que puede estar relacionadas con muchas facetas de la vida, incluso de preocupaciones que la persona no se atreve a decir o confesar a sus más allegados.

Las mancias como al tarot pueden ayudar a la persona, la videncia de verdad y natural es una herramienta magnífica y proporciona a la persona la experiencia ejemplar y estimulante de ser comprendida  y ayudada, algo que todo el mundo desea cuando el futuro se torna incierto y las preocupaciones no hacen más que rondar nuestra cabeza transformando nuestro presente.

Los clarividentes sin cartas son el camino correcto y perfecto para resolver esas inquietudes que encontramos en la vida, si se apoya en el tarot como elemento potenciador también es igual de útil para el consultante que encontrará las respuestas que buscaba.

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